No pongas un sobrinity manager en tu vida

En los últimos diez años la publicidad de marcas y empresas ha cambiado radicalmente: soportes, creatividades, lenguaje y canales. ¡Ya nada es igual! Sin embargo en 2020 todavía hay quien no ve la necesidad de tener presencia activa en redes sociales o que teniéndola, no valora una gestión profesional de las mismas.


Saber multiplicar y dividir no te convierte en un contable: hay que conocer plazos, leyes y estar habituado a tratar con la Administración. ¿Dejarías que un sobrino que estudia Ciencias Exactas se hiciera cargo de la contabilidad de tu empresa? ¿Confiarías tu salud a un veterinario, por muy buen profesional que sea? No, su campo es otro y cada profesión precisa formación y experiencia específica.


Ser un "friki" del teléfono móvil y tener un perfil activo en Instagram no te convierte en consultor social media.

Las habilidades y conocimientos del gestor de comunicación online son muy específicas: corrección gramatical y ortográfica, fotografía e imagen, capacidad de planificación y organización de contenidos, templanza para enfrentarse a crisis de reputación con rapidez y eficacia, empatía y facilidad para las relaciones sociales… Y además de eso, es importante conocer a fondo las distintas herramientas y apps, para lo que es precisa una formación continua, pues este es un sector que innova y muta semana a semana.


Además, en el mundo de la informática se tiende a la generalización, lo que es un gran error. Hay muchas especialidades que utilizan la informática como herramienta de un modo u otro, pero es un sector muy amplio en el que es imposible saber de todo. Al igual que un podólogo no atiende partos -aunque haya estudiado medicina igual que el obstetra-, un programador web no es un experto en SEO y es posible que este no sepa cómo gestionar las redes sociales de una marca. Por ello, muchos de nosotros trabajamos en equipo, colaboración y outsourcing, de manera que damos un servicio más completo a nuestros clientes sin perder la esencia de nuestra especialidad.

Hay quien confía la gestión de las redes sociales de su empresa a uno de sus empleados al que “le gustan los ordenadores” o a un familiar “que es un crack porque tiene mil seguidores en Instagram”. En el argot del marketing online esta persona se conoce como “sobrinity manager”.

Nuestro consejo es que no dejes la gestión de las redes sociales de tu empresa en manos de una persona sin conocimientos social media, porque al final puede ser que lo barato salga caro y que la imagen de tu empresa se vea dañada. Te explicamos por qué:


  • En ocasiones comparte fotos de escasa calidad o “robadas” en alguna web o a otro usuario. Lo primero da mala imagen y lo segundo, además de ser poco ético, puede acarrear problemas graves de autoría desencadenando una reclamación o una crisis de reputación online.

  • Suele publicar sin ton ni son, a salto de mata y sin planificación, sin cuidar la coherencia o estética del feed de Instagram y sin tener en cuenta las mejores horas para compartir contenido.

  • Normalmente no sabe redactar correctamente, se deja acentos, comas, aperturas de exclamación y comete errores ortográficos, estilísticos y gramaticales a porrillo.

  • No sabe cómo funcionan los algoritmos en las redes, ni tiene en cuenta los resultados de las acciones llevadas a cabo. Tampoco está al día de las novedades de las plataformas.

  • Gestiona las redes de la empresa igual que sus redes personales sin tener en cuenta que no es lo mismo.

  • No sabe gestionar las crisis, por lo que cuando se plantean problemas, lo primero que hace es entrar en pánico y borrar comentarios. ¡Un error que puede acabar haciendo el problema todavía más grave!

  • Como su único afán es ganar seguidores, es probable que los compre o utilice malas prácticas y apps para engordar los followers. No es la primera vez que llega a nosotras un cliente pidiéndonos que recuperemos una cuenta a la que Instagram o Facebook han aplicado un bloqueo temporal -shadow ban- o incluso un cierre permanente de su cuenta.


Esperamos que después de este post hayas decidido encomendarle el marketing online de tu empresa a un consultor social media o a un community manager y si no es así solo podemos decir… ¡suerte! :S

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